Os presentamos a Christian y Jeremiah.
Hemofilia
Los golpes y las rozaduras son algo habitual en la infancia. Para la mayoría de los niños, una caída de la bicicleta o una patada fuerte en un partido de fútbol solo suponen un moratón pasajero o un corte que se cura rápidamente. Sin embargo, para Christian Pérez, estos percances cotidianos pueden tener graves consecuencias. Christian tiene hemofilia, una enfermedad genética que impide que su sangre coagule. Como resultado, lesiones sencillas pueden provocar una pérdida de sangre significativa o una hemorragia interna peligrosa. Para un niño activo de once años al que le encantan los deportes, tener hemofilia significa que a menudo se pierde los partidos de fútbol con sus amigos.
Afortunadamente para él, puede recibir transfusiones de factor VIII, que reponen la proteína que le falta en la sangre y hacen que sus actividades cotidianas sean más seguras. Desde 2005, Kim, enfermera de Coastal Kids Home Care, le hace un seguimiento mensual: al principio para limpiar su catéter, con el fin de garantizar la seguridad de las transfusiones, y más tarde para enseñarles a él y a su madre a realizar transfusiones externas, de modo que se le pudiera retirar el catéter.
Hoy en día, Christian ya casi no depende de Coastal Kids. Se administra transfusiones por sí mismo entre tres y cuatro veces a la semana. Con la ayuda de Kim, Christian también está enseñando a su hermano, Jeremiah, a controlar su hemofilia. Pronto, los dos hermanos Pérez pasarán menos tiempo jugando a videojuegos y más tiempo jugando al fútbol, sin miedo a esos pequeños golpes y moratones. Según Kim, «capacitar a niños como Christian y Jeremiah para que asuman la responsabilidad de su propio cuidado marca una gran diferencia en su confianza y en su capacidad para ser simplemente niños».
«Coastal Kids tiene un ambiente familiar. No se trata solo de los servicios, sino de las relaciones que establecen. Son un sistema de apoyo adicional que nos quita un gran peso de encima».
--Los padres de Christian y Jeremiah

